martes, 11 de diciembre de 2007

Adiós, canon, adiós

Tenía pensado escribir una entrada sobre la Navidad, pero se me ha hecho un poco tarde y no tengo ya la lucidez mental que requiere un texto de esas características. De hecho, me iba a retirar al bar de la esquina cuando un vistazo rápido al periódico me reveló una inusual noticia: El Senado frena el canon de la SGAE.

Albricias. Zapatetas y cabriolas. Un poco de sentido común en los ámbitos legislativos. Claro que con la autoridad del Senado quien sabe si esto va a ser una realidad, pero de entrada no está mal. Los de la plataforma Todos contra el canon deben de estar dando botes de alegría. No es que sea yo un activista de la materia, pero un botecito sí que doy.

Y es que esto de que me compre un CD para grabar las fotos de mis vacaciones en la playa y tenga que contribuir a los derechos de autor tiene tela. Yo, que aún escucho los discos de Aqua comprados legalmente.

Por no hablar del disco duro para mis programas o la impresora para mis cartas de amor. Si es que no se respeta nada.

En fin, que el tiempo dirá a donde llegamos. Os dejo un par de noticias frescas que me han hecho gracia. ¿Os imaginais a Schumacher de taxista? ¿Sabeis que los gallegos somos, incluso los no habituales, campeones del mundo de rol?

Ahí queda eso. Se me cuiden.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Hombres lobo

Que extraña sensación de domingo. Después de una noche de juerga, una comida familiar y una cena con los amigos, parece que va a empezar una nueva semana. Pero no, porque hoy celebramos es día de la Constitución Española.

Así que me he permitido el lujo de ver en la tele Underworld, una historia fantástica de lucha entre vampiros y hombres lobo. No es que sea una obra maestra, pero me parece muy entretenida, con unos efectos especiales bastante curradillos y mucha acción. Aunque la trama no sea de óscar.

Total, que me ha dado por indagar un poco en el tema de la licantropía y me he encontrado un par de cosillas interesantes. Para empezar, un impresionante documento sobre las diez anomalías más raras en medicina, entre las que se encuentra ésta. Tampoco deja nada indiferente esta clasificación de niveles de licantropía narrado en primera persona, es decir, por un auténtico hombre lobo.

Una búsqueda rápida en Google nos deja un montón de resultados sorprendentes, sobre todo por la autoridad con la que se habla de la materia. Frases como "las teorías actuales sostienen que algo de plata atravesado el corazón del licántropo producen su muerte" me dejan atónito, cualquiera diría que los hombres lobo son algo cotidiano, perfectamente estudiado y documentado.

Pero desde luego, por lo cerca que me toca, la mejor de todas estas historias es la de Romasanta, el hombre lobo de Allariz. Perfectamente estudiado y documentado, este personaje de mediados del siglo XIX fue detenido y juzgado por varios asesinatos, considerándose un hombre lobo. Incluso se ha filmado recientemente una película sobre el asunto: Romasanta, la caza de la bestia.

En fin, pelillos a la mar; y cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar. Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Una noticia triste

La verdad es que me pilló tarde y por sorpresa. Después de una juerga de niveles exagerados el viernes, el sábado me levanté con la desagradable sorpresa de que ETA ha vuelto a matar. Alguno dirá que se ha roto la tregua, pero que nadie olvide lo de la T4 en Barajas.

En la entrada anterior hablaba de lo efímero de la vida humana, de como cambia de rumbo en un instante, como la llama de una pequeña vela sacudida por el viento. Pues desgraciadamente, ha vuelto a suceder. Entras a tomar un café, y resulta tu último café. Un choque fortuito, dicen. Poco tienen de fortuitas las ganas de matar.

Jóvenes, muy jóvenes. De poco van a servir todo el apoyo y consuelo que sus familias, como tantas otras, pueden recibir. Toda una vida por delante, segada, arrancada de raíz por una sinrazón. No sé si algún librepensador o profundo conocedor de la mente humana podría explicarlo. A mí se me escapa.

No he dejado de preguntarme por qué iban desarmados, o si habría cambiado algo de haber llevado sus armas. Tampoco si eran demasiado jóvenes para ir a vigilar la guarida del lobo.

Me cuesta buscar la nota positiva a todo esto, quizá lo menos malo sea el mensaje de unidad por parte de nuestras instituciones, esperemos que no sea flor de un día.

Mientras tanto, que descansen en paz.

viernes, 30 de noviembre de 2007

El hombre Árbol

Ésta es una de esas noticias que uno sabe muy bien si creerse o no, pero vas buceando poco a poco y resulta que es verdad. Una búsqueda rápida por la Red arroja cientos de resultados en todos los idiomas. Especialmente impactante me ha resultado este documental gráfico.

Puede que no sea de las cosas más extraordinaria y sorprendentes que se puedan encontrar, y menos con esto de la aldea global, donde no te puedes mover sin que los internautas de medio mundo se enteren, pero me ha sacudido la vena filosófica, en concreto la de la fragilidad de nuestras existencias.

Eres un adolescente cualquiera, te haces un corte en la rodilla y de repente, sin avisar, sin venir a cuento, sin mayor explicación, tienes una enfermedad que te deforma y te convierte en una atracción circense. Brutal. Es un ejemplo que llama la atención, pero cuántas vidas a nuestro alrededor se ven sacudidas de repente, sin posibilidad de reacción, sin marcha atrás, sin nada que hacer. Vamos a sacar una conclusión positiva del asunto: hay que aprovechar la vida, aunque sea por si acaso.

Dicho esto, una de noticias falsas, o de falsas noticias. Hace poco, me conmocionaba la primicia de un hombre muerto por la explosión de la batería de su teléfono móvil. En un principio me parecía poco creíble, pero por si acaso buceé un poco en el tema y encontré una lista de baterías peligrosas. Pues bien, hoy se ha desmentido todo. Pero no sé, no me he quedado nada tranquilo.

Para terminar dejaré una historia curiosa, al más puro estilo Iker Jiménez, para aquellos que tengan tiempo de ocio que invertir en la historia del hombre pez

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Un poco de cordura en el asfalto

No puedo ocultar la alegría que me produce la notica que leía hoy en la siempre actualizada La Voz de Galicia: una propuesta en el congreso para aumentar los límites de velocidad en carretera.

Por fin una buena idea. Y no ha sido ningún partido político minoritario con ganas de protagonismo, no, ha sido un comité de expertos. De expertos, señoras y señores, gente que sabe mucho de un tema, incluso más que los asiduos a la barra de un bar, que ya es decir.

Por autovía y a 140 km/h. Suena utópico, y de hecho es probable que lo sea, pero que bonito sería. Adecuar la velocidad al siglo XXI en el que a veces parece que no estamos, a las carreteras y coches de los que podemos disfrutar.

No me digan que la velocidad es la causa de la mayoría de los accidentes, porque no es así. La causa es la imprudencia, la falta de descanso, la falta de pericia o la falta de práctica. Claro que en una carretera atestada de tráfico no se puede ir a 140 km/h. ¡Pero tampoco se puede ir a 120 km/h y sin guardar la distancia de seguridad! Eso no es cuestión del límite de velocidad, sino de la responsabilidad del conductor, y es ahí donde fallamos.

Si ponen el límite a 140, creo que poca gente lo rebasará, y ése será el momento de aplicar el código penal, el código civil o el código Morse si es preciso, porque hemos identificado a un peligro público. Pero con 120, límite de risa, te aburres, te desesperas, te hartas, y acabas sobrepasándolo. Lógico y normal.

En fin, que probablemente esta propuesta no pase de anécdota, pero de momento ahí queda. Mientras tanto, volvamos al problema de origen: la educación vial. Enseñemos a nuestros noveles a conducir, y no a aprobar el examen del carnet, y otro gallo cantará. Enseñemos que el límite de velocidad no está sólo en las señales, también está en el tráfico y las condiciones meteorológicas.

Mientras no lo hagamos, nos seguirá luciendo el pelo

martes, 27 de noviembre de 2007

Vuelve el Obradoiro

Ver para creer. Diecesite años han pasado. Para mí era un tema ya olvidado, pero hoy la prensa se hace eco. Por supuesto, y a la cabeza de la noticia, La Voz de Galicia, pero también el diario Marca. Sí, señores, sí, el Tribunal Supremo obliga a la ACB a readmitir al Obradoiro de Santiago.

Que tiempos. Casi se me saltan las lágrimas. Tiempos de Schlegel, de Anicet Lavodrama. Tiempos del Oar y Clesa Ferror, del Leche Río Breogán. Tiempos del baloncesto gallego, de su época dorada. O al menos eso me lo parecía, desde aquella óptica infantil.

Por aquel entonces, vino el Madrid de Corbalán, Iturriaga y Fernando Martín a apalizar por cincuenta puntos al otro equipo gallego, el Caixa Ourense, que a la postre cosecharía grandes logros ... claro que esto será otra historia.

Hoy rindamos homenaje a este veterano del baloncesto. No sé si llegarán a jugar, porque los problemas económicos no van a ser triviales, pero está claro que Galicia se merece un equipo de baloncesto en la élite. Y nada mejor que éste ave Fénix, resurgiendo de sus cenizas.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Cosas del teléfono

No fue hace mucho cuando me pasó esto. Creo recordar que era un sábado por la noche. Estaba sacando dinero y de repente el cajero automático me tragó la tarjeta. Estupendo. Después de la lista de improperios y juramentos, vuelvo al mundo real y me doy cuenta de que el cajero ni se ha inmutado. Lo primero que hago es intentar anular la tarjeta y para ello marco en mi móvil el número que amablemente se indica en una pegatina adosada al cajero en cuestión.

902 patatín patatán: 10 lerus para cancelar la tarjetita.

Es abusivo, que se aprovechen de tu situación desesperada para sacarte cuatro duros. Y otros hay que hacen lo mismo: Ibera con sus reclamaciones, Mapfre con sus partes. Son de estas indignaciones que se te pasan rápido, pero hace poco las rememoraba con Petrosky y me descubrió un mundo que no conocía: el de los activistas anti900. Y no están solos, son multitud.

Desde luego, y con mi afición a las redes sociales, la parte más interesante de todo esto es la wiki de números alternativos, donde los usuarios van introduciendo los número que conocen. Y vaya si ha crecido. Vamos, que el que llama a un 902 es porque quiere.

También resulta interesante la información sobre el número de información, valga la redundancia, de Telefónica.

Por otra parte, y a modo de curiosisad, sabeis que por ley teneis derecho a la portabilidad de vuestro número de móvil ante un cambio de operadora. Pues bien, esto ha echado al traste todas las teorías que había antes del tipo: "los 696 son de Telefónica". No es que vayas a dejar de llamar a alguien por ser de otro operador, pero visto como cambian las tarifas, igual te sale más rentable quedar para tomar un café. Pues bien, ahora podemos saber de que operadora es cada número.