Puede que estemos lejos de casa
Puede que estemos lejos del mar
El Gran Mújel estará esperando
a que volvamos al hogar
A veces parece que lo importante de un viaje es llegar al final. El problema es que al final es cuando se acaba el camino ... y el viaje. Habremos llegado y el viaje perderá sentido. Disfrutemos, pues, del viaje
La verdad es que me impresionó su línea la primera vez que lo vi en un anuncio en la revista de Iberia. Era sólo una foto, sin más, y ya hubo algo que me cautivó, una voz silenciosa que me atrajo poderosamente. Ahora sé lo que es, y probablemente tenga que ver con sus 420 caballos de vapor de potencia. Una bestia, un monstruo, una flecha.
Pues eso, consuelo de tontos. No, no me dedico a hacer apología del refranero español, al menos no en esta entrada. Esto viene a raíz de una noticia que leía hoy en la prensa digital, y que cuenta como España adelanta a Italia en renta per cápita.
Pues parece que sí, parece que se acerca la Navidad. Dulce y blanca Navidad. Durante estos días no voy a poder resistirme a una serie de entradas temáticas sobre ésta época del año y sus consideraciones asociadas, que no son pocas.
¿Alguien sabe lo que cuestan las angulas en Junio? Probablemente no, porque parece que sólo saben bien en Navidad. La foto es porque será la única angula que veremos muchos de nosotros.
Tenía pensado escribir una entrada sobre la Navidad, pero se me ha hecho un poco tarde y no tengo ya la lucidez mental que requiere un texto de esas características. De hecho, me iba a retirar al bar de la esquina cuando un vistazo rápido al periódico me reveló una inusual noticia: El Senado frena el canon de la SGAE.
Total, que me ha dado por indagar un poco en el tema de la licantropía y me he encontrado un par de cosillas interesantes. Para empezar, un impresionante documento sobre las diez anomalías más raras en medicina, entre las que se encuentra ésta. Tampoco deja nada indiferente esta clasificación de niveles de licantropía narrado en primera persona, es decir, por un auténtico hombre lobo.
La verdad es que me pilló tarde y por sorpresa. Después de una juerga de niveles exagerados el viernes, el sábado me levanté con la desagradable sorpresa de que ETA ha vuelto a matar. Alguno dirá que se ha roto la tregua, pero que nadie olvide lo de la T4 en Barajas.