Bueno, más bien las leyes. No, ahora no me refiero al hecho de que las leyes que se supone que debo cumplir están redactadas en un lenguaje que no entiendo, a pesar de tener estudios, sino que aún entendiéndolas me cuesta creer que sean así.Una de ellas es muy reciente, de hecho aún no es ley, pero la noticia dice que el Congreso ha pedido al gobierno que el alcohol sea un agravante en los casos de violencia de género.
La violencia de género es una lacra que hay que erradicar, tanto por vía penal como por vía cultural, y generalmente estoy de acuerdo con todas las medidas que se toman, pero en este caso creo que se han equivocado. No puede ser distinto estar borracho y pegar a un hombre que pegar a una mujer. Eso, señoras y señores, es discriminación, justo lo que hay que evitar
Pero bueno, entiendo que la intención es buena, y eso puede disculpar hasta cierto punto la decisión, pero hay otra que me ha dejado anonadado, y ésta parece que está asentada desde hace tiempo: la reparación de daños.
Todo viene por el asesino de Nagore (noticia que no conocía, pero parece que tiene cierta relevancia). Pues parece que el hombre ha depositado 120.000€ para reparación de daños, y eso es un atenuante en su condena.
Tócate las narices, si tienes pasta es un atenuante. O sea, que si fuera pobre (entendiendo por pobre no tener veinte quilitos a mano), le caerían un par de años más. Ahí queda eso. ¿Si fuese rico y pusiese dos millones de euros saldría libre? No sé, que alguien venga y me lo explique, porque a mí se me escapa claramente

