Va a ser la palabra del día. Hoy la he visto utilizada para referirse al correo electrónico y para referirse a los productos agrícolas en los mercados de futuros. Es cierto que esta última definición es la correcta, pero algo en mi interior me hace negarme a ver una patata como una commodity.Y es lo que tiene de malo traducir directamente del inglés, que ni library es librería, ni actual es actual, ni memories son memorias. Y por supuesto que commodities no son comodidades, ni nada que se le parezca, pero me vale para introducir el tema que me ocupa, y es el de aquellas cosas que nos rodean y que hacen nuestra vida más fácil.
Parece bonito, ¿no? Pues sí, en principio sí, pero nos acostumbramos a ellas tan rápidamente como dejamos de ser conscientes de que existen. Hasta que nos las quitan. Como el chupete a un niño pequeño. Y nos quedamos con cara de portero goleado, culpando al destino de tamaña desgracia y devanándonos los sesos para encontrar una solución alternativa.
Sí, en efecto, se me ha estropeado el microondas. Ya sé que hasta hace muy poco nadie lo usaba, y teníamos un ejército de artefactos tipo calientaleches que nos permitían hacer lo mismo, amén de ciertas habilidades como calentar al baño maría. Pero llegó el nuevo aparato y olvidamos tanto los artefactos como las artimañanas.Y ahora estoy en un lío, ya no sé calentarme la comida o hacerme una infusión. ¿Sabría escribir a máquina si se me estropea la impresora? ¿O podría abrir una lata sin abrefácil? ¿Soy un maldito inútil, un simple manejador de gadgets sin la más mínima capacidad de hacer nada por mí mismo? ¿De qué me ha servido ver McGyver?
En fin, espero que todo esto se me pase en cuanto recupere mi microondas
