martes, 29 de enero de 2008

sábado, 26 de enero de 2008

Revisiones periódicas

Hay que ver como pasa el tiempo. Hace poco leía indignado una carta de la DGT recordándome que mi coche tenía que pasar la ITV reglamentaria. "Tiene que ser un erro" - pensé - "si lo acabo de comprar". Pues no, no era un error, han pasado ya cuatro años. Y ahora, sentado dentro, pienso en los sitios a los que me ha llevado. Ciento sesenta mil (160.000) quilómetros juntos, casi cuatro vueltas al mundo. Como pasa el tiempo.

Pero pasa el tiempo y tenemos las mismas preocupaciones de siempre: que si el trabajo, que si los amigos, que si el grano que me acaba de salir. Una de esas grandes preocupaciones siempre ha sido nuestro físico, especialmente para ellas aunque en los tiempos que corren la proliferación metrosexual ha hecho que la preocupación sea común.

Pero ellas nos llevan la delantera. Y ahora parece que la van a llevar más, con la aparición de una crema milagrosa ¿Una más? Yo diría que esta es especial. Resulta que es capaz de subir la grasa de las caderas a los pechos. Mola, ¿eh?. No sé como funcionará, pero me surgen ciertas dudas. La primera es que si depende del sentido de aplicación, y te equivocas, puedes acabar hecha una mesa camilla. La segunda es si vale también para chicos: ¿transformará mis michelines en abultados pectorales?, ¿o reducirá el tamaño de mi cintura para aumentar el de mi *ejem*?

Claro que tener un buen cuerpo no es siempre una fuente de alegrías, especialmente si vives en México DF. Los tocamientos en el transporte público están tan a la orden del día que han puesto un servicio de autobús para mujeres para evitarlo. Manda carallo.Como tiene que estar el país. Yo lo recuerdo bastante turbio, pero no hasta estos extremos. Tengo que reconocer, sin embargo, que un autobús lleno de mujeres despierta mis instintos más bajos.

No me extraña que antes de coger el transporte público haya gente que decida escapar de la policía durante miles de quilómetros al más puro estilo Thelma y Louise. Hablando de parejas, si tienes una ya puedes empezar a meter cizaña. ¿Por qué? Porque otro de estos brillantes estudios científicos demuestra que discutir con tu pareja te alarga la vida. Impactante. Nada de cumplirle caprichos e ir de vacaciones con sus padres. ¡Leña! Hay que tirarse los trastos a la cabeza para tener una vida larga y próspera. Lo que no dice el estudio es si realmente merece la pena pasarse cincuenta años de matrimonio discutiendo.

Por eso hay gente que renuncia, como nuestro querido Lenny Krawitz, que ha decidido dejar de practicar sexo hasta que encuentre a la mujer de su vida. Éste lo que ha llevado es un golpe en la cabeza, por mucho que diga que es una promesa. Espero que no tenga pensado encontrar a la mujer de su vida a base de tomar cafés.

Y por último, pero no menos curisoso, una solución vital para aquellos que, como yo, pasan la vida dando tumbos sin saber hacia donde quieren ir. La solución es hacer un curso de diputado. Sí, mis queridos lectores, ¿quién no quiere un puesto de trabajo donde hay que ir dos veces al año, te pagan bien y la gente te respeta? El inconveniente puede ser la temporalidad, pero una vez dentro seguro que encuentras otra cosa para salir del paso.

miércoles, 23 de enero de 2008

lunes, 21 de enero de 2008

Hábitos saludables

No soy yo el más indicado para hablar de buenos hábitos. Acostumbro a hacer excesos de todo tipo, no tengo término medio, puede comer, trabajar, beber o dormir en cantidades ingentes y a la semana siguiente hacer lo mismo pero al revés.

Pero así es la vida, da bandazos y hay que seguirlos. Como decía el dúo dinámico: "aunque los vientos de la vida soplen fuertes, soy como el junco que se dobla pero siempre sigue en pie".

¿A que viene entonces esto? Pues a que paso a comentar los resultados de la encuesta sobre los quilitos de Navidad. Sí, sí, Navidad. Eso que ya casi todos hemos olvidado pero que pasó hace menos de un mes.





Estos son los resultados de los 42 sufridos votantes:






RespuestaVotos%
¿Qué quilos? 9 (21%)
No llegarán a Febrero 15 (35%)
Operación bikini 5 (11%)
¡Son míos y sólo míos! 13 (30%)



Creo que podemos definir claramente, según las respuestas y en riguroso orden de aparición, cuatro perfiles:


  • El sobrao
    Que no me he caído, que se ha acercado el suelo ... y donde escupo, hago un pozo. Venga ya. ¿Ni un solo quilito? ¿Ni una tabletita de turrón? ¿Ni una figurita de mazapán? ¿Ni unas cañitas con los amigos? Bah, sosos. Así ni parece que haya sido Navidad

  • El optimista
    Esto según viene se va. Que sepais que estamos hoy a día 21, os queda una semanita escasa. Yo lo siento, pero las cosas no funcionan así. El que la hace la paga. Sois víctimas fáciles de las dietas milagro, las fajas reductoras y el Abdominizer.

  • El cauto
    Poquito a poquito, se anda el caminito. Os acompañan todos los médicos, dietistas y nutricionistas, además de un sentido práctico de la vida: si hasta el verano no lo voy a enseñar ... ¿para qué las prisas? Sí, sé que puede haber ocasiones en que lo enseñes, pero generalmente cuando lo has enseñado ya está el trabajo hecho.

  • El feliz
    De esta vida sacarás panza llena y nada más. Estos son los mejores, los cracks. Que envidia, yo también quiero. Me da igual lo que pienses, estoy muy a gusto con ellos y ahí se van a quedar. Y al que no le guste, que no mire


miércoles, 16 de enero de 2008

Radicalismos

La verdad es que nunca he sido yo muy amigo de la política. Me parece por definición un juego de medias verdades y falsas apariencias. Se ha tergiversado la democracia. Si no recuerdo mal, se trataba de que en un parlamento discutían unos y otros y se llegaba entre todos a un acuerdo, no que cada uno buscaba apoyos por donde pudiese para sacar sus cosas adelante. Y esto es lo que pasa desde que tengo uso de razón, sea con unos o con otros.

Y cada vez me desencanta más. Sobre todo porque me da la impresión de que la moderación es una cualidad prohibida en la política: todos aquellos que me parecían gente sosegada, con buenas ideas, sin demasiado ruido, se han ido diluyendo poco a poco.

Recuerdo con bastante nostalgia a Borrell, que además de presupuestar las carreteras que uso y que luego inaguró Cascos, me parecía un tío coherente, caristmático y honrado. Demasiado honrado tal vez, que fue lo que le perdió.

Mi afinidad con el PNV, por cuestiones geográficas, cabe en un dedal, pero Imaz también me parecía un tío moderado, con la cabeza amueblada y mucha mano izquierda. Pues nada, otro que se aburre y se va. Puede que la cualidad de Bono no fuese la diplomacia, ni la de Rato el carisma, pero eran otros dos que sabían lo que hacían y que no se metían en berenjenales dialécticos.

Y ahora Gallardón. Vale, un poco trepa sí que era, y sus obras faraónicas las hemos sufrido muchos, pero leñe, que tenía a mucha gente contenta, o al menos más contenta que los demás. Y sabías que al abrir la boca no iba a escandalizar a nadie: un tío moderado.

Lo que no tengo claro es si se van porque los echan o porque ven lo que hay por dentro y deciden tirar la toalla. Vamos, que el último que salga que apague la luz. Lo que está claro es que se acercan las elecciones y, más que nunca, tenemos dos alternativas tan claras como contrapuestas. No hay ni término medio ni lugar para el diálogo: el que gane ganará durante cuatro años y el que pierda, a quejarse y opositar. O sea, que pase lo que pase, el 40% de las opiniones de los españoles irán a caer en saco roto.

No sé, puede que sea demasiado joven para entender bien el concepto de la democracia, y va a resultar que no es el poder el pueblo sino de la mayoría. A lo mejor al hacerme mayor lo voy entendiendo. De momento, seguiré con cara de bobo sin saber muy bien qué pensar

lunes, 14 de enero de 2008

viernes, 11 de enero de 2008

Nos vamos de ligue

Es un tema recurrente que ha salido a la palestra en reiteradas ocasiones. Y puesto que se ha solicitado una entrada sobre el tema, y se acerca el fin de semana, el humilde administrador se pone a vuestro servicio y escribe.


La verdad es que no sabía por donde empezar, más que un tema es un mundo, una disciplina, un arte, una forma de vivir. Pero ante todo es una batalla, la gran partida del ajedrez de sexo contra sexo jugada sobre el tablero de la vida.

No hay verdades absolutas: cada persona y cada situación es un mundo. Y aunque tal y como están las cosas parece que solo se liga de noche, el flirteo es común a todas horas y en cualquier sitio. Esto es harina de otro costal y tendrá su propia historia, hoy me lanzaré sobre los topicazos del ligue nocturno.

Me voy a atrincherar, pues en mi posición masculina, para lanzar un ataque sobre la fortificación femenina de los mitos sobre el ligue, esa especie de atalaya en la que se escudan para aguantar las embestidas de los garridos jovenzuelos:


  • Lo más importante es hacerlas reír

Esta es de las que más me gustan. Ahora resulta que la lista de conquistadores de féminas la encabezan gente como Arévalo, Torrebruno y Marianico el Corto. Lo más importante es estar bueno. Y punto pelota. Basta ya de rollito idílico-espiritual.

No vais a conseguir que nos sintamos unos materialistas por decir sin dudar que nos encantaría estar con Angelina Jolie. Y a la gran mayoría de las chicas les encantaría que les entrase George Clooney o David Beckham, y me da a mí que nos son famosos por su sentido del humor.

  • Hay que ser sinceros y mostrarse sensibles

Está claro que esto está bien si quieres cumplir con la premisa de hacerlas reír, porque es lo que vas a conseguir: que se rían de ti. La noche es golfa y canalla. La noche es traidora y falsa. Y quien lo entienda y lo domina, triunfará.

No lo reconocerán, pero el cabroncete de turno les pone. Un chico sensible y sincero a quien contar sus problemas e inquietudes se llama amigo. Al ligar se busca la pasión, la confrontación, el roce, el tira y afloja.

  • Me ha ingorado, no quiere nada

Este es un tema muy delicado, en el que la frontera entre el baboso y el triunfador se decide en una fina línea. Aún quedan muchas chicas que opinan eso de "no le voy a decir que sí a la primera, ¿qué dirán de mí?". Pues dirán que sabes lo que quieres. Porque si dices que no, y tras cuatro intentos caes, luego no te quejes cuando te encuentres rodeada de buitres babosos en una discoteca.

¡Hombres del mundo! ¡Dignidad por encima de todo! Que nunca os digan dos veces que no. Llegaría con una semana de huelga de celo masculina para arreglar las cosas y acabar con estos mitos. Para que viniesen suspirando por un pesado que les preguntase la hora que es o que les pidiese fuego escondiendo el mechero que ya tiene ...