lunes, 21 de julio de 2008

Nudismo y helados

¿No estaremos mezclando la velocidad con el tocino? Pues puede que sí y puede que no. Llega el verano y las playas se inundan de cuerpos, algunos serranos y otros más bien elaborados a base de lorza ibérica, dispuestos broncearse como tizones de una hoguera.

Por otra parte, con el calorcito apetecen más los helados, tanto la copa de terracita como el cucurucho mientras vas paseando o el corte de helado con el café. Sí, ese que se come entre dos galletas, un clásico de campings y chiringuitos.

¿A dónde vamos a parar con todo esto? Pues a la correlación directa entre los cortes de helado y los cuerpos en la playa. Para empezar, aclaramos que hablo de playas nudistas, las más ricas en casuísticas de cuerpos y helados. Las playas tradicionales dan menos juego, lo más llamativo puede ser el guiri-gamba que ha perdido la sensibilidad en la epidermis y sigue tumbado al sol a pesar de parecer el primo sin rabo de la pantera rosa.

Y las casuísticas son:


  • Nata: recién llegado a la playa desde Laponia, representante de leche Larsa. Su blanco nuclear integral destaca en medio de la arena, y es difícil mirarlo sin gafas de sol.

  • Chocolate: curtido en mil batallas, de los que va a la playa desde Marzo. Y es que lo que pone moreno es el sol, no el calor.

  • Fresa: produce dolor con solo mirarlo. Los tonos asalmonados cubren su cuerpo, mientras sigue impertérrito tomando el sol. A menudo es la evolución natural tras la nata

  • Chocolate y nata: han ido a playas tradicionales o a solariums a ganarse al pulso el moreno, pero el bañador o biquini ha hecho estragos.

  • Fresa y nata: los impertérritos. Se han quemado como gambas en otra playa con el bañador puesto y ahora vienen a que se les caiga la piel a tiras en las pocas zonas sanas que les quedan

  • Fresa y chocolate: la combinación más difícil de ver, y en mi opinión la más llamativa. Confiados moreneados, a los que les da pudor darse protección solar sólo en partes pudendas. Y claro, pasa lo que pasa.

miércoles, 16 de julio de 2008

El niño con el pijama de rayas

Es una pena no poder comentar la historia que se cuenta en este libro, porque sería como contar el final de una película de intriga, y con lo que me molesta a mí que lo hagan, no sería coherente.

Se trata de un libro muy cortito, casi un cuento. Vaya, que me llevó dos tardes de piscina, siesta incluida. Resulta curioso como resulta el mundo que conocemos visto desde los ojos de un niño. Hay que levantarle un monumento al autor en cuanto a psicología infantil, pues hace que los razonamientos del niño protagonista parezcan obvios, hasta que nos paramos a pensar lo que nosotros veríamos en la misma situación.

Como no quiero meterme en detalles, simplemente comentar el final: el triunfo de la inocencia. Ni la historia, ni las complejidades del mundo de los adultos que ni nosotros mismos entendemos son capaces de superar la candidez de la mente de un niño.

Como única pega, me gustaría ver ciertas frases en versión original, me da la impresión de que con la traducción hay ciertas cosas que se repiten en el libro y que pierden cierta frescura.

martes, 15 de julio de 2008

Girasoles mutantes

Parece que el mundo está un poco revuelto. Y si no, que se lo pregunten a Prudencio, el orgulloso dueño de un curioso huerto en el que los girasoles alcanzan los cuatro metros de altura y las manzanas crecen agrupadas en racimos de nueve. Lo están investigando los técnicos de un parque natural cercano.

Prudencio, en declaraciones exclusivas a Al final del viaje y justo antes de despedirse los técnicos de la central nuclear que abonaron su huerto el año pasado, nos comenta que su huerto es una afición, mientras usa su tercer brazo para acomodarse la boina.

Parece que ha asesorado en la cría de los leones albinos que son el orgullo de su zoo. Lo dicho, que las cosas están un poco raras.

Pero ahora imaginaos que, dando una vuelta por Mallorca, aparece un tío vestido del Cid con una espada preguntando por la residencia de verano del Rey para coserlo a espadazos. Chocante, ¿verdad? Pues eso ha pasado en los siempre modélicos y civilizados países nórdicos Sólo que el tío iba vestido de samurai. Será que Japón queda más cerca.

Parece que hay hasta déficit de concursantes de televisión. Porque ayer a la noche, dos cadenas distintas, y a la misma hora, nos mostraron dos concursos distintos con el mismo concursante. Está claro que en directo se arriesga, pero en diferido si sale mal es aún más escandaloso

viernes, 11 de julio de 2008

Es verano

O al menos eso dice el calendario juliano. Si miro por la ventana veo que está lloviendo, así que habrá que fiarse. Y yo que tenía el bañador en la maleta. En fin, a ver si hay suerte mañana.

Bueno, ¿y qué dice la gente del verano? La verdad es que la opinión de los lectores del blog consuela bastante. El 40% sigue currando. Pues yo me uno, al menos de momento, que esperemos que todo llegue y con todo eso las vacaciones, que ya van haciendo falta.

Y dentro de los que tienen vacaciones, la inmensa mayoría se vuelve a casita. También me apunto a la idea, que como en casa no se está en ningún sitio. Tampoco es mal plan el de los cuatro que ya están pensando en irse de viaje. Claro que ahora que ZP ha reconocido que hay crisis, igual ya se lo están pensando.

jueves, 10 de julio de 2008

Crisis

Bueno, parece que ya es oficial, que hasta ZP lo reconoce: estamos en crisis. Pues fíjate que yo me resisto a creerlo todavía. Es lo de siempre: en las agencias de viaje no les queda un sitio, los restaurantes están llenos, las gasolineras no bajan sus ventas. Pero eso sí, no hay dinero.

Y me resisto a creerlo más después de las declaraciones del gobernador del Banco de España: la culpa del IPC es de los beneficios empresariales.

Acabáramos. Ahora resultará que la construcción no está en crisis, sino que están desapareciendo los abultados márgenes que había hace unos años. Va a ser eso. Y va a ser que los bancos no están en recesión, sino que entran en fase de normalidad. Y todos lanzan mensajes catastrofistas para que los ciudadanos de a pie nos apretemos el cinturón y ellos sigan a lo suyo.

Igual también resulta que los productos no son caros en sí mismos, sino que los encarece la cadena de intermediación. Que revelador. Igual también es cierto que los salarios no son demasiado altos, aunque se llame a la moderación para mantener los márgenes de beneficio. Fíjate tú lo que se descubre.

Si es que una cosa es la crisis y otra que no se pueda sacar dinero a espuertas de debajo de las piedras. No sé en qué acabará esto, pero sí es cierto que las empresas se están guardando en la buchaca todo lo que puedan.

A ver si el gobierno demuestra que es socialista de verdad ...

miércoles, 9 de julio de 2008

Manifiesto por el castellano

Hoy toca un poco de polémica, por aquello de aprovechar la libertad de expresión. Imagino que habreis oído hablar del manifiesto en defensa del castellano. En el momento de escribir esta entrada, tenía 116.334 apoyos según la edición digital de El Mundo.

En la otra esquina del cuadrilátero, y como uno de los artículos más valorados de la edición digital de El País, la réplica de Rosa Montero.

Luego hablarán de la libertad de prensa, de la objetividad del periodismo y de todas esas cosas, pero viendo a unos y a otros, y sin decantarme por ninguno, da la impresión, al menos para un pobre ignorante como yo, de que ofrecen visiones un tanto sesgadas. En fin, cada loco con su tema.

Yo personalmente no me aclaro. Será que soy gallego, y no sé si voy o vengo. O será que como soy gallego y bilingüe no entiendo cual es el problema. Desde siempre he hablado gallego y castellano. Y nunca me ha supuesto problemas. Veo claro que el castellano ha de ser obligatorio. En eso estoy de acuerdo con el manifiesto. Es una lengua que te permite comunicarte con mucha gente. Este blog es un ejemplo, y he estado en países en los que el castellano me ha abierto muchas puertas.

Por otra parte, una lengua es un tesoro, por tanto las lenguas digamos, autonómicas deberían ser igualmente obligatorias, al menos a nivel de enseñanza. Y es que parece que enseñar una lengua es algo malo, cuando es una maravilla. Hablar dos idiomas de serie es algo fabuloso. Hasta te da facilidad para aprender un tercero.

Para mi forma de ver, el problema está en odiar una lengua. Esto en Galicia no pasa. Porque estamos tan seguros de nuestra identidad como gallegos que podemos ser españoles al mismo tiempo. Así de simple. Una coche rápido y elegante, por ser rápido, no deja de ser elegante. Igual que por ser elegante no tiene por qué dejar de ser rápido.

Y que te ofrezcan un coche rápido y elegante y tú seas tan cenutrio como para decir: "No, yo quiero un coche rápido pero que no sea elegante" es que algo falla ahí. Y lo peor es que lo pueden pagar los niños de hoy y jóvenes de mañana.

Si es que ya decía Felipe que lo peor que podía pasar era que quitaran la mili ...

martes, 8 de julio de 2008

No es lo que parece

Pues no, las apariencias engañan. Y las consecuencias de las apariencias más aún. ¿Recordais la película de Las Dos Torres cuando Bárbol y compañia, tras media hora de liberación, dedicen que los hobbits no son orcos? Bueno, pues el Tribunal Supremo Británico ha hecho algo parecido: tras intensas deliberaciones ha llegado a la conclusión de que Pringles no son patatas fritas. Manda carallo. Y luego nos quejaremos que no funciona la justicia española. Casi prefiero que no funcione a que funcione así.

Profundizando en el tema, parece ser que al no ser derivados de patata, quedan exentos de muchos impuestos. Curiosa la legislación británica en cuanto a las patatas (tax free potatoes). La pechuga de pavo Campofrío más o menos debería estar igual, porque suelo comprarla y entre los ingredientes apenas lleva pechuga de pavo.

Pero bueno, la legislación económica es lo que tiene, por ejemplo, la UE quiere rebajar los impuestos de algunos artículos. ¿Y cúales elige? Pañales, compresas y condones. Curioso mix. Llevo un rato intentando imaginar a la comisión de eurodiputados que eligió tan curiosa combinación.

Está claro que si compras condones bajas la probabilidad de comprar pañales y subes el de comprar compresas. Por otra parte, si compras pañales igual no tienes ganas de comprar condones (o todo lo contrario). Si compras compresas, puede que no tengas previsto comprar pañales, y probablemente tardes unos días en comprar condones. Vamos, que las combinaciones son infinitas, allá cada uno con su imaginación.

Y otra cosa que no parecía tal es un soldado rechazado del ejército por carecer de pene. Resulta que el hombre (o mujer, la noticia no lo deja claro) estaba a la espera del implante de pene necesario para terminar su transformación. Es un tema muy manido, pero ha dejado una frase para los anales de la historia: "No necesito un miembro para defender a mi país".

De entrada no creo yo que haya que defender al país, pero analizada con calma la frase tiene su enjundia. Ahí está la ministra de Defensa. A mí la Legión.