jueves, 30 de julio de 2009

Corriendo por Viena

Me gusta el deporte. De hecho, cuando paso mucho tiempo sin hacer deporte me entra mono. Prefiero deportes de equipo, baloncesto sobre todo, pero si no tengo a mano un balón, suelo echarme a correr en plan Forrest Gump. Además de para mantenerme en forma suele servir para conocer las ciudades por las que pasas.

He corrido por bosques de robles, por playas desiertas, por el medio de los coches. Por el parque de Berlín en Madrid, por el Castro en Vigo, por el paseo del Cid en Burgos, por la orilla del Dauro en Granada, por los descampados de Moratalaz, el paseo del Barbaña en Ourense. He corrido con sol, con lluvia, con viento y hasta con nieve.

Será por eso que la estampa de Viena me ha impactado. Realmente es cierto que es una ciudad imperial. Todo son parques y palacios, espacios verdes rodeados de edificios neoclásicos. Y claro, la gente también corre.

Imaginaos que salís a correr y vais a la calle de al lado, donde os encontrais esto


Subes trotando tranquilamente hacia el otro lado y lo que te encuentras es esto

Y ya si está nevado tiene que ser la bomba. Claro que como en el terruño no se está

7 comentarios:

Anónimo dijo...

No es por joder, pero las dos fotos son del mismo lado ;-P

Petrosky

Diancecht dijo...

Ains, entre hacer deporte y no dormir siesta tengo las neuronas en stand-by.

Voy a cambiarlo-

Diancecht dijo...

Listo, gracias por avisar

Miriam dijo...

Yo no puedo apreciar la maravillosa arquitectura del imperio astrohungaro y a la vez preocuparme por no expectorar mis pulmones. El deporte no es lo mío, el turismo... sisisisisis :-P

El Señor No Puedo dijo...

Austria sería un gran país si no fuese por los austríacos.

Y creo que no tengo que hablar de secuestradores, pederastas, Arnies, Adolfitos o levantadores profesionales del brazo derecho en general.

¿A que ya estoy cometiendo el error de Diógenes?

Mejor me echo una siesta.

Irene dijo...

Buenas tardes

Acabo de leer su comentario en elpais.com y me parece muy fuerte el sarcasmo de tus palabras.

Creo que no es comparable la prohibición de fumar en los lugares públicos con que nos obliguen a, como dices "a hacer una hora de deporte, so pena de multa" o "un chuletón de buey con una foto de una arteria necrosada"

Cada uno es libre de hacer lo quiera, pero, la libertad de una persona termina donde empieza la de otra. Una cosa es la libertad y otra el respeto.

Si usted, por ejemplo, no hace deporte, a mi no me afecta. Somos mayorcitos para saber las consecuencias negativas y positivas de ese acto.

Pero con el tabaco, es distinto. Usted puede fumar, está en su derecho, pero el resto, no tenemos porqué tragarnos su humo. Si usted quiere quemarse los pulmones, hágalo, pero deje a los no fumadores tranquilos.

Diancecht dijo...

Querida Irene (que mal suena esto, me recuerda a una canción de dudosa moralidad): iba a contestar a sus apreciaciones aquí, pero creo que la importancia del tema se merece de sobra una entrada propia. En breve me pongo a ello.

Mr I can't: por mi experiencia, los austriacos son gente de diversa raza y procedencia que hace fotos de edificio. Y la mayoría con chinos.

Miri: A correr hay que empezar poquito a poco, y si tienes edificios alrededor es una buena excusa para parar un ratito