Tiene que fastidiar pegarte una paliza desde Japón a Turquía para que te vacilen de mala manera delante de todo el mundo, mientras que quedas con cara de tonto y casi tienes que dar las gracias
Heladero turco vacilando a turista japo
A veces parece que lo importante de un viaje es llegar al final. El problema es que al final es cuando se acaba el camino ... y el viaje. Habremos llegado y el viaje perderá sentido. Disfrutemos, pues, del viaje
2 comentarios:
Yo soy el japo y no comeré helado, pero el tío este se hace católico a base de hostias.
Petrosky
Sólo se lo hará a los japos, porque yo pensé lo mismo que tú: a la segunda gracia me hago un helado de dientes
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