lunes, 22 de junio de 2009

Calidad de vida

Hoy me he puesto en plan filosófico-reflexivo, así que os voy a meter una parrafada del copón y os chinchais.

A veces me pregunto qué es lo que nos hace felices. Enseguida me viene a la cabeza el éxito profesional, el prestigio social, el estatus económico, la popularidad y esas cosas. No voy a decir que eso no mola, porque todos lo queremos y lo buscamos, yo el primero.

Pero esta tarde, cuando estaba tirado en la playa, levanté la cabeza y miré alrededor: la gente estaba feliz. Y yo también estaba "putimare". Tirado al sol que no calentaba en exceso, con el pelo aún húmedo y respirando la brisa marina. Vamos, todo lo que se puede necesitar.

Y me estaba acordando del tal Maslow. Pues bien, ni puta idea que tenía de lo que dice. Si en vez de una pirámide hubiese hecho un cuadrado, mejor le habría ido.

¿En qué me baso? En que tenía hambre (falla la base), los fulanos del balón amenzaban mi físico (segundo peldaño), estaba solo (reconocimiento social cero). Pues aún así, yo estaba totalmente autorrealizado. Y luego dirán que la psicología es una ciencia ...

18 comentarios:

Hayden dijo...

La felicidad...¿Qué es exactamente?
Creo sin lugar a dudas, que la felicidad es buena.
Me gusta la felicidad.
Quiero la felicidad, ser felicísimo o felicérrimo...algarabía infinita, continua fiesta,el mundo de la piruleta y los algodones rosas de las ferias mientras un sinfín de globos multicolor, tiñen el cielo azul, salpicado por dos o tres nubes que,con forma de payasos sonrientes, son mecidas levemente por una cálida brisa primaveral, preludio este de los chillidos y piares de las golondrinas y vencejos que, absortos en su etéreo medio, nos divierten con piruetas inverosímiles y figuras de fantasía.
Aparte de esto está el dinero. Cuento más mejor.
Y el amor. Cuanto más mejor. Y la salud, cuanta más , mejor.

Diancecht dijo...

La felicidad a veces es como una avecilla que te canta al albor, al albor de los tiempos gozosos y solaces que son a su vez prólogo de ulteriores satisfacciones.

Otras veces es como una nube (¿a qué coño huelen las nubes?) un vaporoso cumulonimbo de epicúreas sensaciones jalonadas de irreverentes estulticias.

La felicidad es ... como un toro, unión de negro y rojo, piel de España, cuerno de la abundancia.

El dinero compra el amor, preguntad a Berlusconi

El Señor No Puedo dijo...

En el mundo de hoy, con dinero se compran hasta los hijos (¿adopciones?). Veo que en la pirámide esa del Maslow (Mas=más, low=bajo;mmm...) sale algo de la propiedad privada. Insisto:y ¿cuándo no existía la propiedad privada? Incluir eso en la lista es lo mismo que dar por hecho que la p.p. es uno de los rasgos que nos diferencian, digamos, de las amebas, que es un producto de la selección natural, y no un invento del hombre como cualquier otro. Nuestros antepasados trogloditas, y otros más cercanos pudieron/pueden vivir sin ella perfectamente. Pensad:¿por qué hay tanta gente que echa de menos su infancia, o una vida ideal en la campiña, etc, etc...?

Querido Dian, no desprecies para nada tus placenteros momentos playiles. Uno disfruta más de esas cosas cuando repasa la historia y descubre todos los esfuerzos y sacrificios que hay que hacer para llegar a estar ahí, simplemente al sol, sin aparentes preocupaciones. Estamos muy cerca de que todo eso desaparezca, pero esto es ser demasiado pesimista, ¿no?

Ahora tengo un chaleco antibalas, ho, ho, ho.

Diana dijo...

Amigo Dian.
No seas tan quiquismiquis
Si tenías hambre tú igual estabas la mar de feliz, pero no lo estaba tu estómago y éso cuenta.
No estabas solo, estabas contigo mismo y además en espíritu te acompañçabamos tus amigos, no, no estabas solo.
Ves cómo no puedes echar por tierra la teoría de Maslow ?
Dian un biquiño desde aquçi al ladito.
Diana

Diancecht dijo...

Eh, que yo no soy pesimista, que estaba feliz como una lombriz. Y eso que de que la propiedad privada no es inherente al ser humano ... vete a quitarle un plátano a un gorila, a ver que pasa.

Dianilla: yo me mantengo, tenía hambre pero era feliz. Maslow tonto.

Un biquiño

Hayden dijo...

...lo de "VAPOROSO CUMULONIMBO DE EPICÚREAS SENSACIONES..." es, a mi modo de ver, INSUPERABLE.
APÚNTATE UN TANTO Diancecht....

Aunque...un vómito fosforecente proyectado hacia el interior de las entrañas de tu ser, que anega las islas de tu propió arjé, me parece más adecuado, pero bueno, lo del CUMULONIMBO me ha jodido, sip...
Aprovecho para mandar un beso a todas las cumulonimbas...

Diancecht dijo...

Gracias, Sen-Sei, por abrir a esta pobre mente atenazada por los procaces convencionalismos del lenguaje vulgar a la senda de la autosuperación semántica, la sinestesia morfológica y el clímax léxico-gramático.

No me merezco tus halagos

sikender dijo...

-¿Y cómo, feliz Dian, no voy a estarlo ???? no sólo yo, sino cualquier otro, que tenga la intención de hablar después de pronunciado un discurso tan espléndido y variado? Bien es cierto que los otros aspectos no han sido igualmente admirables, pero por la belleza de las palabras y expresiones finales, ¿quién no quedaría impresionado al oírlas? Reflexionando yo, efectivamente, que por mi parte no iba a ser capaz de decir algo ni siquiera aproximado a la belleza de estas palabras, casi me hecho a correr y me escapo por vergüenza, si hubiera tenido a donde ir. Tus cumulonimbos , ciertamente, me recordaban a lo etéreo, de modo que he experimentado exactamente lo que cuentas: temí que El Señor No Puedo, al término de su post, lanzara contra el mío la furia de su léxico,pero yo,como terrible orador que soy,me convirtiera en piedra por la imposibilidad de hablar. Y entonces precisamente comprendí que había hecho el ridículo cuando me comprometí con este blog a hacer, llegado mi turno, un encomio a Dian en su compañía y afirmé que era un experto en las cosas que a la felicidad se refieren, sin saber de hecho nada del asunto, o sea, cómo se debe hacer un encomio cualquiera. Llevado por mi ingenuidad, creía, en efecto, que se debía decir la verdad sobre cada aspecto del objeto encomiado y que esto debía constituir la base, pero que luego deberíamos seleccionar de estos mismos aspectos las cosas más hermosas y presentarlas de la manera más atractiva posible. Ciertamente me hacía grandes ilusiones de que iba a escribir bien, como si supiera la verdad de cómo hacer cualquier elogio. Pero, según parece, no era éste el método correcto de elogiar cualquier cosa, sino que, más bien, consiste en atribuir al objeto elogiado el mayor número posible de cualidades y las más bellas, sean o no así realmente; y si eran falsas, no importaba nada. Por esto, precisamente, supongo, remueve Dian en su mente todo tipo de palabras y se las atribuye, y afirma que es de tal su verbórrea naturaleza la causante de tantos bienes, para que parezca el más hermoso y el mejor posible, evidentemente ante los que no le conocen, no, por supuesto, ante los instruidos como yo y mi séquito de DIACODOS, con lo que el elogio resulta hermoso y solemne. Pero yo no conocía en verdad este modo de hacer un POST.
Elogios os prometí hacer también yo cuando llegara mi turno. La lengua lo prometió, pero no el corazón. ¡Que se vaya, pues, a paseo el encomio! Yo ya no voy a hacer un encomio de esta manera, pues no podría. Pero, con todo, estoy dispuesto, si quereis, a decir la verdad a mi manera, sin competir con los discursos de vosotros, para no exponerme a ser objeto de risa. Mira, pues, Diancecht, si hay necesidad todavía de un discurso de esta clase y quieres oír expresamente la verdad sobre La felicidad misma, pero con las palabras y giros que se me puedan ocurrir sobre la marcha, pues no te voy a complacer. Porque yo soy Iskender, y como mucho, me aparto para que puedas ver el Sol.

El Señor No Puedo dijo...

Dian, lo del plátano y el gorila es demasiado gayer, incluso para tí. Quizás es un mal ejemplo para lo que quieres decir, porque el gorila lo quiere, aunque sólo sea por esta vez, para alimentarse.

-Para que algo sea propiedad privada tuya, las demás personas también deben admitir que lo es, si no eres un simple iluso.

-Para que los demás lo crean, se pueden usar dos métodos básicos: control ideológico (religión, véase para qué usaban los templos en la antigua Mesopotamia; lo adivinaste:de graneros), o la fuerza (guerras y más guerras: si no admites que esto es mío, te zurro...).

Y, recuerden, damas y caballeros. Un ladrón es un capitalista honesto, ya que te hace sin contemplaciones lo que el otro con un rodeo "legal".

Diancecht dijo...

Me resigno pues a que me siga dando el sol ...

Para el comunista teórico ese, que se vaya a China o a Corea ya

Iskender dijo...

Señor no puedo y señor Dian:
ESTÁ CLARO QUE NINGUNO DE VOSOTROS Y ESPECIALMENTE EL SEÑOR NO PUEDO )QUE VA DE CULTURETA) HA LEIDO A PLATÓN.
Además me jode que no se comente un pOST DE 40 LÍNEAS Y EL SIGUIENTE COMENTARIO DEL NO PUEDO, HAGA COMO SI MI POST NO EXISTIERA.Me ha ignorado el Sr No puedo.
Perdón el Señor..que?¿quien?

El Señor No Puedo dijo...

Te pido disculpas, querido Iskender. No contesté a tu contestación porque se me escapa demasiado. Con el peligro de que te extiendas demasiado, te pido aclaraciones.

Sobre Platón, ¿acaso no hago yo algunas referencias en mi blog? Creía que insistir una y otra vez con lo de la caverna se entendería, jolines. No sé si también te refieres al ideal de Estado. Entonces es cuando recuerdo que don "espaldas anchas" era de familia rica; lo de la sociedad de sabios, guardianes y artesanos-trabajadores responde al modelo (dicen) cerebro-corazón-estómago. Un "home feito e dereito" debería tener un poco de todo, ser equilibrado. Por mucho que nos traten de meter tal cuento en la cabeza, especializarse es básicamente perjudicial. Otra cosa es que hablemos de profesiones delicadas, como la Medicina.

Sigo pidiendo disculpas y aclaraciones. Tantas veces no puedo, no puedo, jopelines.

El Señor No Puedo dijo...

Dian, por mí los coreanos se pueden meter lo peor que se te ocurra por dónde se te ocurra. No sé hasta donde será cierto, pero parece un país de locos. Los chinos, sinencambio, me infunden algo de miedo y respeto, también asombro. Llamarle a eso comunismo es como llamarle democracia a la monarquía de Luis XIV. Lo cierto es que llevan tirando de (supuesto) confucianismo desde tiempo ha, Claro que Kung-Fu-Tzu (no sé si en pinyin se escribe así) enseñaba que el respeto se gana mereciéndolo, no por el hecho de que se ocupe un cargo. Quizás me estoy desviando del asunto...

Ah, la felicidad, el perfecto perfecto. Algún familiar mío me dice que el concepto típico de felicidad coincide con el de algún tipo de estupidez, como esa parodia de hippies del anuncio de la tele codifcada. También me aferro al pensamiento de que, con un sistema como el actual, se nos cierra el camino. Se nos vende el mito de Tarzán. Sí, cualquiera puede serlo, pero en la selva sólo hay un Tarzán, y por estadística lo más probable es que seas una hormiga. De nuevo el error de Diógenes de querer convertir la excepción en norma.

El Señor No Puedo dijo...

Joer, chicos, reviso mis comentarios y sigo cometiendo el error de siempre: hablar como los telegramas. No hay como el téte-a-téte, nada de teclear.

Diancecht dijo...

"en la selva sólo hay un Tarzán, y por estadística lo más probable es que seas una hormiga". Tócate las narices. Yo soy más de Nietzsche, ¿eso está antes o después del camello?

Señor Iskender, he leído a Platón e incluso a Demóstenes. Y como me llames cultureta no quedará otro que vernos en el campo del honor

El Señor No Puedo dijo...

Federico Nicho es a la filosofía lo que los románticos a la literatura española. Tarde, mal y nunca.

Diancecht dijo...

Pues sí que estás tú destructivo ...

El Señor No Puedo dijo...

¿Destructivo yo? Mal rayo me parta, que de lo que se trata es de lo contrario. Mil perdones, entonces.