
No puedo resistirme a escribir unas líneas sobre la noticia estrella de los últimos días en Internet:
Chrome, el navegador de Google.
Para empezar, hay que reconocer que el estilo de Google es único. El
comic que han publicado no tiene desperdicio. No es porque explique las cosas de forma fácil y divertida, es porque aparece la gente que ha trabajado en él, no son
programadores en la sombra. Son de esas cosas que hacen que trabajes a gusto, que te sientas bien.
Sensiblerías aparte, no os voy a descubrir nada nuevo. Hasta los grandes diarios nacionales han sacado la noticia y el análisis, tanto
El Mundo como
El País, así que no voy a repetir todo lo que ponen, sólo un par de ideas que me vienen a la cabeza.
La primera es que la guerra está abierta. Primero se pelearon por Yahoo!, y ahora por Internet. El riesgo para Google era que Microsoft vetase su buscados en el
Internet Explorer 8, y ha contraatacado. Ya no son dos vecinos peleando por la valla que los separa, han entrado en el jardín del otro. Y me da a mí que no va a habe tregua.
Segundo, un par de avisos. Es una beta, eso quiere decir que aún no es definitivo, que tiene fallos. Y entre ellos, fallos de seguridad, así que yo lo probaría, pero no lo usaría demasiado a menudo ni en webs que no conozca. Otra cosa importante es el tema de la privacidad: Chrome te asigna un número, y eso puede servir para identificarte. Yo diría que es problema se acaba matando el proceso
GoogleUpdate.exe, y aunque varios foros dicen que estoy en lo cierto, no lo puedo asegurar del todo.

Tercero: su velocidad. Vale que es más rápido, por su motor Javascript V8 (coño, como el Audi A6), pero habría que compararlo con el Internet Explorer 8, que imagino que también lo tiene. Por si teneis curiosidad, os cuento una forma de probarlo frente al navegador que tengais ahora.
Primero, cargamos esta
página. Ahora copiamos en el recuadro de texto un texto grande, sin miedo, un par de megas. Y le damos al botón Decode a la derecha de Base64. Y vemos lo que tarda en uno y en otro. Desde luego, en mi Internet Explorer 7, Chrome le da mil vueltas. Claro que lo tengo limpio de polvo y paja, mientras mi Explorer tiene ya un sinfín de mierdecillas.
Otra prueba: ver la memoria que usa uno y otro. Por ejemplo, cargando el
blog. Abrimos la lista de tareas (Ctrl + Shift + Esc), vamos a la pestaña de Procesos y comparamos la memoria de iexplore.exe o firefox.exe con chrome.exe. Ya somos unos expertos probadores, ¿eh? Pues no creais que los profesionales hacen nada muy distinto.
Cuarto: tiene menos detalles que el salpicadero de un
Panda, pero se supone que a base de añadir extensiones, todo solucionado.
Y voy a ir parando, que me enrollo como las persianas. Si quereis más, solo teneis que pedirlo.